Por sí solo, el estrés no es ni bueno ni malo, es la respuesta no específica del cuerpo a cualquier demanda por cortos periodos de tiempo. El problema aparece cuando las situaciones de estrés no desaparecen nunca.

La forma en que el estrés aparece ha cambiado, los momentos en que estamos sometidos a estrés ya no duran minutos. Hablamos de períodos mucho más largos, en muchos casos años. Envejecemos con constantes reacciones de alarma que van agotando los niveles de resistencia del cuerpo hasta entrar a una etapa de agotamiento.

A nivel físico, las situaciones de estrés repetido generan un espiral de tensión muscular permanente.

En este escenario el cuello se tensa, la cabeza se mueve hacia una posición adelantada, los hombros se levantan y se enrollan hacia delante y el pecho se cierra. Esto provoca el bloqueo del uso del diafragma y la capacidad de los pulmones, generando un espiral de tensión en mandíbula, ojos, frente, cuello, hombros, brazos, pecho, abdomen, caderas, piernas y pies.

Bajo estrés, los músculos flexores del tronco están en una permanente contracción y en este escenario ponemos mucha menos atención a cómo nos sentamos, cómo nos incorporamos y estamos de pie y a cómo levantamos peso. Esta falta de atención puede provocar molestias y dolores.

El estrés y el dolor de espalda

Afortunadamente los hábitos pueden romperse y cambiarse. El escenario antes descrito es reversible mediante un trabajo consciente de reeducación para que nuestros músculos se liberen del control de los reflejos automáticos y regresen a nuestro control voluntario.

Como un antídoto a este escenario, buscamos conectar con la sabiduría del movimiento de la columna usando el apoyo de la BackMitra y equilibrar el cuerpo anterior con el cuerpo posterior.

Juntamente con técnicas de relajación y movilización basadas en el yoga restaurativo, alineamiento restaurativo y la educación del movimiento somático. Aprendemos que el trabajo de presión, relaja la espalda, a descansaremos en la respiración y a crearemos elongación y espacio en la parte frontal del torso y relajación, movilidad y fortalecimiento en la parte posterior. El fin es fomentar la libertad del movimiento, promover las distintas conexiones y restaurar las curvas naturales de la columna.

*El uso de la BackMitra no sustituye ningún tratamiento médico o terapia. Te recomendamos que consultes a tu médico u otro profesional de la salud antes de emprender cualquier tipo de ejercicio para asegurarse de que es seguro y apropiado para ti.

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